El SPP, al que pertenece el jefe de los Tedax, ataca al SUP, personado en el proceso que instruía Cillán. Los principales líderes de ambas centrales se enzarzan a insultos.
A. L. G.
Sepultado temporalmente en los juzgados, el 11-M aún provoca heridas en la Policía. La decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de archivar la causa que instruía Coro Cillán contra el jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano ha desatado un terremoto entre los diferentes sindicatos de la Policía. Así, el Sindicato Profesional de Policía (SPP), al que es afiliado Manzano, y el Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en el Cuerpo, se han dedicado insultos en los últimos días a cuenta de este proceso judicial.
En sendas circulares enviadas a sus afiliados y publicadas en Internet, los dirigentes de ambas organizaciones no han ahorrado en calificativos para referirse a sus oponentes. El SPP inició la guerra. Al celebrar “el éxito de nuestros servicios jurídicos”, este sindicato aseguraba que “no existía un solo indicio de responsabilidad, ni criminal ni administrativa, contra nuestros afiliados”, en referencia al citado Manzano y la perito 17.632. Ambos fueron acusados por varias asociaciones ante el Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid de tres delitos: omisión del deber de perseguir delitos, falso testimonio y encubrimiento.
Dado que el SUP era una de las acusaciones personadas en la causa contra Manzano y la perito, el SPP tildaba a José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del SUP, de “el Mesías”, le acusaba de “buscar protagonismo” y causar “desprestigio” al Cuerpo y, por último, aseguraba que la decisión judicial era “un varapalo” para él.
Sólo unas horas tardó el SUP en responder, con un comunicado firmado por Sánchez Fornet y titulado Tila para el presidente nacional del SPP. El sindicato mayoritario del Cuerpo tacha de “inspector gadget de pacotilla” a José Ángel Fuentes Gago, máximo dirigente del SPP. Además, le acusa de “presumir de que Rubalcaba lo había llamado para darle instrucciones de cómo recusar a la juez Coro Cillán”, le calificaba como “deslenguado” y le situaba en la “condición” de “los bueyes mansos que agachan la cabeza ante el castigo”.
En su circular, la primera de esta cadena de acusaciones, el SPP también criticaba a la Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) –también personada en la causa contra Manzano– y aseguraba que la juez Cillán “no está siendo sometida a ninguna campaña de acoso”. Extremo que ayer mismo desmintió la propia Unión de Oficiales, ya que su portavoz, Jesús Martín Vázquez, aseguró en Esradio que “nos constan presiones, sobre todo de índole mediático” contra la magistrada. LA GACETA desveló que había una campaña de acoso y derribo contra Cillán a cuenta de otro caso. Después, El País publicó que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) investigaba a la juez.
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