04-03-2012
LOS CONSPIRANOICOS LOGRAN QUE EL
FISCAL DEL ESTADO ACCEDA A MAREAR LA
PERDIZ
El flamante fiscal general del
Estado, Eduardo Torres-Dulce, aguantó a pie firme el primer envite de los
conspiranoicos del 11-M, poquitos pero insistentes, pero se ha rendido a la
segunda tanda de patadas a las espinillas. Y se investigarán, dice, unos hierros
con los que alguien se ha topado —ahora, ocho años después del salvaje
atentado— arrumbados en un desvencijado cobertizo.
Y eso que los propios
descubridores ya dan por descontado, y así lo han dicho y escrito, que no
servirá de nada, porque después del tiempo transcurrido, y sin cadena de
custodia, cualquier improbable hallazgo será para tirarlo a la papelera. Amén
de que Torres-Dulce no puede ignorar que los trenes se desguazaron, como no
podía ser de otra manera, después de una investigación pericial exhaustiva de
la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Pronto se ha rendido el fiscal
general, que ante tanta generosidad en las dádivas a los apasionados
peticionarios, le van a freír a exigencias. Las cumplirá una, dos, hasta cien
veces. Pero quizá a la ciento y una, todavía más enloquecida que las
anteriores, se resistirá. Pues prepárese, que la que entonces le caerá será de
órdago.
Los conspiranoicos son como el
monstruo comegalletas de Barrio Sésamo: insaciables. Y los del 11-M, tan
racialmente hispánicos, lo son todavía más, porque han contado y cuentan con la
ayuda inestimable del primer partido de la oposición antes, en el Gobierno
ahora. En fecha cercana, por ejemplo, recibieron la de Javier Arenas, número
tres del PP y quizá próximo presidente andaluz.
Se imagina alguien a los máximos
jefes del partido republicano —o demócrata— estadounidense, jaleando en radios
y televisiones a quienes aún creen que el hombre nunca pisó la Luna y que todo
fue un montaje de la NASA o, por aproximarnos más a los nuestros, aquellos que
han llenado la Red de ridículas interpretaciones de los terribles atentados a
las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001? Pues aquí ha ocurrido y
ocurre.
Todo esto no pasaría de ser una
broma risible, si no fuera porque cada vez que el bulo, la mentira y la insidia
se resiembran, curiosamente una y otra vez en los aledaños del aniversario de
aquella tragedia que segó la vida de 192 inocentes en Madrid, hay una víctima,
una madre, un hijo o un esposo que sufren en sus carnes la manipulación de unos
fanáticos.
Y Torres-Dulce ha accedido a
marear esa fétida perdiz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No olvide firmar para exigir que se investiguen los atentados del 11-M