25-01-2012
vag%C3%B3n-11m- ocultado-psoe-falsa-exclusiva. html
EL VAGÓN YA FUE ENCONTRADO EN 2009
POR LOS PEONES NEGROS
Por Javier Fonseca
La exclusiva de la
ubicación del vagón que Intereconomía presenta como ocultado por el PSOE fue
publicada en prensa hace años, fotografiado por Peones Negros, y su guarda allí
fue ordenada por el entonces Ministro de Fomento Francisco Alvarez Cascos y no por los socialistas
La exclusiva lanzada por Intereconomía el pasado 21 de
enero bajo el título de “El Gobierno del PSOE escondió un vagón del 11-M” ha
resultado ser un fiasco. El vagón localizado por el reportero Rodrigo
Gavilán y que fue
presentado como un hallazgo inédito y una prueba
irrefutable por parte del
directo de La Gaceta , Carlos
Dávila, no era sino una representación teatral de Intereconomía,
porque ni era inédito, ni acababa de ser encontrado, ni como se afirmaba en la
información el vagón tiene ningún valor pericial. Su existencia es conocida por
todos los investigadores del 11-M, y contra lo que se ha explicado, su
existencia no se había ocultado. El autor de la noticia Rodrigo Gavilán, ex
portavoz del área de inmigración de la Confederación Española
de la Policía
(CEP) y que ahora realiza funciones periodísticas para el grupo Intereconomía,
fabrica desde conjeturas sin importancia, una línea argumentativa para adornar
el “hallazgo” y presentarlo de cara a la opinión pública como una exclusiva sin
serlo, lo que en periodismo es conocido, como una falsa exclusiva. Expliquemos
porqué.
El vagón del tren de
Téllez que ahora encuentra Intereconomía no
lo llevó allí el Ministerio de Fomento del PSOE, sino Francisco Álvarez Cascos.
El tren que estalló
frente a la calle Téllez estaba compuesto por seis vagones además de la
locomotora o unidad de cabeza. En ese tren hubo dos vagones, los números 2 y 3
(el 011R y el 022M respectivamente) donde no estalló ningún artefacto
explosivo, que sí lo hicieron en los otros cuatro restantes. Los vagones del
tren de Téllez fueron retirados el día 13 de marzo, por la empresa EMFESA por
orden del entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos y del presidente de Renfe, Miguel
Corsini y
trasladados hasta el Taller Central de Reparaciones de Renfe en Villaverde, que
es el mismo lugar donde lo ha encontrado siete años después Intereconomía. De
ese desgüace y traslado dieron puntual información los medios de comunicación a
nivel nacional.
La existencia del vagón
es sobradamente conocida y fue
fotografiado en 2009 por los Peones Negros
Todos los vagones del
tren de Téllez fueron achatarrados, menos el 2 y el 3, que no sufrían
desperfectos importantes al no haber tenido en su interior ninguna
deflagración. Todos estos extremos son públicos, notorios y conocidos por todas
las partes personadas en el caso y que investigaron el atentado en todas sus
vertientes, y así figura en los autos.
Igual de conocido es
que el vagón nº 3 del tren de Téllez, el 022, fue reparado y actualmente puede
vérsele circulando diariamente en la red de cercanías de Madrid, igual que
sucedió con varios vagones más de los otros trenes, especialmente del tren de
Santa Eugenia, que fue el que menos desperfectos tuvo. La
ubicación del vagón fue publicada, por ejemplo en la revista de Renfe “Lineas”,
por lo que acusar ahora a Renfe o al Ministerio de Fomento entonces encabezado
por Francisco Alvarez Cascos de ocultar el vagón resulta cuando menos
sorprendente. Pero es que este vagón fue fotografiado por el grupo Peones
Negros el 9 de mayo de 2009, de lo que dio cumplida cuenta el blog de Luis
del Pino, e incluso su ubicación fue publicada por Luis
del Pino en Libertad Digitalel 25 de mayo de 2009, siendo todos ellos poco
sospechosos de colaborar en la “ocultación socialista” del vagón que ahora ha
encontrado Intereconomía. Ninguno de ellos dio importancia al “hallazgo”, como
era lógico puesto que no era un foco directo de explosión.
El vagón no se reparó
porque los trenes tenían el seguro caducado
en el momento del atentado y estaba
a la espera de ser vendido o desguazado.
Por su parte el vagón
que ahora “descubre” Intereconomía, sigue estando en el mismo lugar donde se
llevó el 13 de marzo y siguiendo las órdenes de dirigentes del Partido Popular
entonces en el gobierno, de donde no se ha movido. Este vagón no se puso en
funcionamiento porque tiene una avería costosa de reparar con daños en los ejes
debido al golpe producido por la explosión, y en el momento de los atentados el seguro a todo
riesgo había expirado unas semanas antes del atentado y no se había renovado,
según confirman a Diario El Aguijón fuentes de Renfe. Eso originó que sólo se
reparasen aquellos vagones cuyo coste de reparación era más bajo, y este vagón
se dio de baja, y está a la espera de ser desguazado o vendido como es el
trámite habitual. De hecho, los vagones o cabezas que son dados de baja, no se
desguazan en muchos casos, sino que suelen intentar venderse a otros países con
normas de seguridad menos estrictas a las españolas. En el año 2008, este
vagón intentó ser vendido dentro de un lote a Argentina, pero finalmente no
se llegó a producir la venta, según nos informan a Diario El Aguijón esas
fuentes ya que había otros en mejores condiciones y más modernos.
La existencia del vagón
lo conoce hasta jóvenes que iban a hacer güijas
A lo largo de todos
estos años, el vagón, no sólo no está precisamente escondido puesto que ha sido
fotografiado, se ve desde el exterior del recinto donde está supuestamente
“escondido”, lo han visto a lo largo de estos años cientos de empleados de
Renfe, los grafiteros lo han pintado casi entero, y en su interior es
fácilmente apreciable que se han realizado botellones. Miembros de la empresa
de seguridad LPM que presta servicio en Renfe, han señalado a Diario El Aguijón,
que incluso recuerdan que han tenido que echar en ocasiones a
grupos de chavales que iban al vagón a hacer güijas. Resulta
por tanto inconcebible que Intereconomía presente este hallazgo, como algo
insólito y desconocido, porque hasta adolescentes sabían que ese era uno de los
vagones del 11-M, por no decir a los Peones Negros, por lo que resulta
todavía más rocambolesca la entrada del aguerrido reportero al recinto
disfrazado y con cámara oculta incluida, tal y como él mismo contaba en el
programa Dando Caña de Intereconomía.
Encontrar pruebas de la
marca de la dinamita en el vagón encontrado es imposible
Desde Intereconomía se
insiste en que es posible, para apuntalar la exclusiva, aunque reconocen que
remotamente, que al estar este vagón junto a los que explosionaron queden
restos en él, de donde se puedan extraer muestras para conocer la marca
de la dinamita con la que se realizó el atentado. Diario El Aguijón ha
confirmado con un oficial experto de la Guardia Civil
especializado en la investigación de atentados terroristas y con muchos años de
experiencia, que eso es totalmente imposible. Este
profesional explica que en la práctica forense no es posible conocer las marcas
a través de muestras, sino que lo que se analiza son los elementos que componen
los explosivos, de lo que se deduce su procedencia, y eso no se puede realizar
salvo con muestras recogidas en los focos directos, y este vagón no tiene
en su interior un foco de explosión directo porque en él no estalló ninguna
bomba. Además señala, con conocimiento de causa, que al no haber existido una
cadena de custodia, aunque se pudiera haber descubierto algo, ningún
juzgado lo aceptaría como válido por las altas probabilidades de
manipulación de la prueba.
Este guardia civil
apunta desde su dilatada experiencia en atentados terroristas, que es una práctica
habitual y normal en todas las investigaciones,
que una vez extraídas las muestras de los focos, el resto de los
vehículos afectados se manden al desguace y a la chatarrería. “Si nosotros
hubiéramos tenido que andar guardando los coches bomba y todos los que hubiera
dentro de la onda expansiva para posibles análisis posteriores, tendríamos
veinte Bernabeus llenos de coches de atentados y eso cualquiera entiende que es
ridículo porque lo importante es la muestra. Para que me entiendas, si tienes
una loncha del jamón, no necesitas el cerdo entero para saber de dónde viene el
jamón”, puntualiza gráficamente. Así pues la cacareada exclusiva de
Intereconomía ha resultado ser lo que los periodistas conocemos como una falsa
exclusiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No olvide firmar para exigir que se investiguen los atentados del 11-M