martes, 21 de febrero de 2012

EL HALLAZGO DE INTERECONOMÍA DE UN VAGÓN DEL 11-M OCULTADO POR EL PSOE ES UNA FALSA EXCLUSIVA




‎25-01-2012



http://www.diarioelaguijon.com/noticia/236/LOS-AGUIJONAZOS/%E2%80%9
Challazgo%E2%80%9D-intereconom%C3%ADa- vag%C3%B3n-11m-ocultado-psoe-falsa-exclusiva.html


EL VAGÓN YA FUE ENCONTRADO EN 2009

 POR LOS PEONES NEGROS


Por Javier Fonseca


La exclusiva de la ubicación del vagón que Intereconomía presenta como ocultado por el PSOE fue publicada en prensa hace años, fotografiado por Peones Negros, y su guarda allí fue ordenada por el entonces Ministro de Fomento Francisco Alvarez Cascos y no  por los socialistas


 La exclusiva lanzada por Intereconomía el pasado 21 de enero bajo el título de “El Gobierno del PSOE escondió un vagón del 11-M” ha resultado ser un fiasco. El vagón localizado por el reportero Rodrigo Gavilán y que fue presentado como un hallazgo inédito y una prueba irrefutable por parte del directo de La Gaceta, Carlos Dávila, no era sino una representación teatral de Intereconomía, porque ni era inédito, ni acababa de ser encontrado, ni como se afirmaba en la información el vagón tiene ningún valor pericial. Su existencia es conocida por todos los investigadores del 11-M, y contra lo que se ha explicado, su existencia no se había ocultado. El autor de la noticia Rodrigo Gavilán, ex portavoz del área de inmigración de la Confederación Española de la Policía (CEP) y que ahora realiza funciones periodísticas para el grupo Intereconomía, fabrica desde conjeturas sin importancia, una línea argumentativa para adornar el “hallazgo” y presentarlo de cara a la opinión pública como una exclusiva sin serlo, lo que en periodismo es conocido, como una falsa exclusiva. Expliquemos porqué.

El vagón del tren de Téllez que ahora encuentra Intereconomía no
 lo llevó allí el Ministerio de Fomento del PSOE, sino Francisco Álvarez Cascos.

El tren que estalló frente a la calle Téllez estaba compuesto por seis vagones además de la locomotora o unidad de cabeza. En ese tren hubo dos vagones, los números 2 y 3 (el 011R y el 022M respectivamente) donde no estalló ningún artefacto explosivo, que sí lo hicieron en los otros cuatro restantes. Los vagones del tren de Téllez fueron retirados el día 13 de marzo, por la empresa EMFESA por orden del entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos y del presidente de Renfe, Miguel Corsini y trasladados hasta el Taller Central de Reparaciones de Renfe en Villaverde, que es el mismo lugar donde lo ha encontrado siete años después Intereconomía. De ese desgüace y traslado dieron puntual información los medios de comunicación a nivel nacional.

La existencia del vagón es sobradamente conocida y fue 
fotografiado  en 2009 por los Peones Negros

Todos los vagones del tren de Téllez fueron achatarrados, menos el 2 y el 3, que no sufrían desperfectos importantes al no haber tenido en su interior ninguna deflagración. Todos estos extremos son públicos, notorios y conocidos por todas las partes personadas en el caso y que investigaron el atentado en todas sus vertientes, y así figura en los autos.

Igual de conocido es que el vagón nº 3 del tren de Téllez, el 022, fue reparado y actualmente puede vérsele circulando diariamente en la red de cercanías de Madrid, igual que sucedió con varios vagones más de los otros trenes, especialmente del tren de Santa Eugenia, que fue el que menos desperfectos tuvo.  La ubicación del vagón fue publicada, por ejemplo en la revista de Renfe “Lineas”, por lo que acusar ahora a Renfe o al Ministerio de Fomento entonces encabezado por Francisco Alvarez Cascos de ocultar el vagón resulta cuando menos sorprendente. Pero es que este vagón fue fotografiado por el grupo Peones Negros el 9 de mayo de 2009, de lo que dio cumplida cuenta el blog de Luis del Pino, e incluso su ubicación fue publicada por Luis del Pino en Libertad Digitalel 25 de mayo de 2009, siendo todos ellos poco sospechosos de colaborar en la “ocultación socialista” del vagón que ahora ha encontrado Intereconomía. Ninguno de ellos dio importancia al “hallazgo”, como era lógico puesto que no era un foco directo de explosión.

El vagón no se reparó porque los trenes tenían el seguro caducado
 en el momento  del atentado y estaba a la espera de ser vendido o desguazado.

Por su parte el vagón que ahora “descubre” Intereconomía, sigue estando en el mismo lugar donde se llevó el 13 de marzo y siguiendo las órdenes de dirigentes del Partido Popular entonces en el gobierno, de donde no se ha movido. Este vagón no se puso en funcionamiento porque tiene una avería costosa de reparar con daños en los ejes debido al golpe producido por la explosión, y en el momento de los atentados el seguro a todo riesgo había expirado unas semanas antes del atentado y no se había renovado, según confirman a Diario El Aguijón fuentes de Renfe. Eso originó que sólo se reparasen aquellos vagones cuyo coste de reparación era más bajo, y este vagón se dio de baja, y está a la espera de ser desguazado o vendido como es el trámite habitual. De hecho, los vagones o cabezas que son dados de baja, no se desguazan en muchos casos, sino que suelen intentar venderse a otros países con normas de seguridad menos estrictas a las españolas. En el año 2008, este vagón intentó ser vendido dentro de un lote a Argentina, pero finalmente no se llegó a producir la venta, según nos informan a Diario El Aguijón esas fuentes ya que había otros en mejores condiciones y más modernos.

La existencia del vagón lo conoce hasta jóvenes que iban a hacer güijas

A lo largo de todos estos años, el vagón, no sólo no está precisamente escondido puesto que ha sido fotografiado, se ve desde el exterior del recinto donde está supuestamente “escondido”, lo han visto a lo largo de estos años cientos de empleados de Renfe, los grafiteros lo han pintado casi entero, y en su interior es fácilmente apreciable que se han realizado botellones. Miembros de la empresa de seguridad LPM que presta servicio en Renfe, han señalado a Diario El Aguijón, que incluso recuerdan que han tenido que echar en ocasiones a grupos de chavales que iban al vagón a hacer güijas. Resulta por tanto inconcebible que Intereconomía presente este hallazgo, como algo insólito y desconocido, porque hasta adolescentes sabían que ese era uno de los vagones del 11-M, por no decir a los Peones Negros,  por lo que resulta todavía más rocambolesca la entrada del aguerrido reportero al recinto disfrazado y con cámara oculta incluida, tal y como él mismo contaba en el programa Dando Caña de Intereconomía.

Encontrar pruebas de la marca de la dinamita en el vagón encontrado es imposible

Desde Intereconomía se insiste en que es posible, para apuntalar la exclusiva, aunque reconocen que remotamente, que al estar este vagón junto a los que explosionaron queden restos en él,  de donde se puedan extraer muestras para conocer la marca de la dinamita con la que se realizó el atentado. Diario El Aguijón ha confirmado con un oficial experto de la Guardia Civil especializado en la investigación de atentados terroristas y con muchos años de experiencia, que eso es totalmente imposible. Este profesional explica que en la práctica forense no es posible conocer las marcas a través de muestras, sino que lo que se analiza son los elementos que componen los explosivos, de lo que se deduce su procedencia, y eso no se puede realizar salvo con muestras recogidas en los focos directos,  y este vagón no tiene en su interior un foco de explosión directo porque en él no estalló ninguna bomba. Además señala, con conocimiento de causa, que al no haber existido una cadena de custodia, aunque se pudiera haber descubierto algo, ningún juzgado lo aceptaría como válido por las altas probabilidades de manipulación de la prueba.

Este guardia civil apunta desde su dilatada experiencia en atentados terroristas, que es una práctica habitual y normal en todas las investigaciones, que una vez extraídas las muestras de los focos,  el resto de los vehículos afectados se manden al desguace y a la chatarrería. “Si nosotros hubiéramos tenido que andar guardando los coches bomba y todos los que hubiera dentro de la onda expansiva para posibles análisis posteriores, tendríamos veinte Bernabeus llenos de coches de atentados y eso cualquiera entiende que es ridículo porque lo importante es la muestra. Para que me entiendas, si tienes una loncha del jamón, no necesitas el cerdo entero para saber de dónde viene el jamón”,  puntualiza gráficamente. Así pues la cacareada exclusiva de Intereconomía ha resultado ser lo que los periodistas conocemos como una falsa exclusiva.



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